4 Consejos Básicos para Escribir una Historia

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Hollywood es una empresa de miles de millones de dólares. La gente va al cine para ver a sus estrellas favoritas y sumergirse en la historia. Las historias te enamoran, te hacen llorar a mares o llorar de risa. Este artículo te enseñará cómo escribir historias que pondrán a tus lectores al borde de sus asientos.

La realidad es que los hechos cuentan y las historias venden. Esto significa que contar historias es la mejor manera de transmitir una idea y ser aceptado por la audiencia. Ten en cuenta que nuestros primeros antepasados ​​sobrevivieron a las duras condiciones de la vida antigua contando historias. Roger Bingham dijo una vez: “Contamos historias para sentirnos como en casa en el universo”.

Estoy seguro de que les has contado alguna historia a tus amigos y familiares antes. Aquí hay algunos consejos que pueden ayudarte a mejorar tus habilidades para contar y escribir tus historias.

Dale vida a un héroe

Las mejores películas y novelas se enfocan en un desvalido que desarrolló algún tipo de poder o habilidad. A medida que avanza la trama, tu personaje principal se esfuerza por realizar una hazaña heroica (salvar a una damisela en apuros, evitar que explote una bomba o salvar al presidente de Estados Unidos) y, finalmente, lograrlo.

Al escribir no ficción, asegúrate de obtener mucha información sobre tu héroe o heroína. Entrevístalo, descubre sus puntos débiles, sueños y aspiraciones, y haz que tus lectores puedan relacionarse con tu personaje. Si decides convertirte en el héroe de tu historia, prepárate para compartir tus debilidades y fracasos. A la gente le encanta ponerse del lado de los desamparados.

Estos son solo tres de los héroes cinematográficos más populares de las películas contemporáneas: Spiderman, Luke Skywalker y Harry Potter. ¿Qué tienen en común? Comenzaron siendo chicos confundidos y raros que no estaban seguros de ellos mismos. Tienen poderes y habilidades asombrosos, pero no los conocían al principio. Eran los desamparados, héroes inverosímiles, alguien a quien los cinéfilos apoyarán.

Cuando escribas ficción, crea a tu personaje como si fuera una persona real a la que puedas ver, tocar y hablar. ¿Cuál es el color de sus ojos, qué tan largo es su cabello, cuál es su deporte favorito, quién es su princesa de Disney favorita, etc.? Crea tantas imágenes como puedas a tu alrededor para ser coherente en la forma en que retratas y hablas de tu personaje. Haz lo mismo con todos tus personajes.

Indica el escenario

Dale a tu héroe un hogar, un vecindario y una ciudad. Las historias se centran en tu héroe, y tu héroe se mueve en su entorno. Spiderman (o Peter Parker) vive en la zona oscura y violenta de Nueva York, que prepara el terreno para varios enfrentamientos con criminales y villanos. Solo con indicar la ubicación ya puedes crear expectativa.

El escenario se refiere no solo a la ubicación, sino también al tiempo o período. Por ejemplo, Star Wars tuvo lugar en una galaxia muy, muy lejana, hace mucho, mucho tiempo. Con tal escenario, sabes que te espera un increíble viaje intergaláctico.

Desarrolla la trama

La trama es el conflicto o el problema al que se tiene que enfrentar tu héroe. Es la batalla entre el bien y el mal, y sabemos que el bien siempre prevalece. Pero para engrosar tu trama, deja que el mal gane unas cuantas rondas antes de que tu héroe logre finalmente vencer al villano.

Si escribes sobre tu héroe que se despierta por la mañana y se lava los dientes, todavía no tienes una historia. Tienes que establecer un conflicto, un problema a resolver. El conflicto puede ser hombre contra hombre, hombre contra naturaleza, hombre contra Dios, hombre contra cepillo de dientes, etc. Es ese factor x el que pondrá a tu historia en movimiento, obligará a tu héroe a convertirse en una mejor persona y convencerá a tu audiencia de que siga leyendo, escuchando o mirando.

Decide el punto de vista

Esto se basa completamente en tu preferencia y comodidad. ¿Te sientes más cómodo escribiendo en primera o en tercera persona? Depende de ti, según el efecto que quieras generar.

Todas las historias tienen estos cuatro elementos: personajes (particularmente el héroe), escenario, trama y narración con el punto de vista preferido del escritor. Si te falta una, no tienes una historia. Además, otros elementos surgirán a medida que desarrolles tu borrador. Estos son el tono, el estado de ánimo y el estilo, pero no podrás acceder a ellos si no empiezas a escribir.

No serás un Orson Wells, Virginia Woolf o Stephen King en un solo intento, o ni siquiera en muchos. Y la verdad es que tampoco importa, solo toma ese lápiz (o computadora) y comienza a sorprender a la gente con tu historia.

Si eres un estudiante de inglés, contar historias es una de las mejores formas de practicar y mejorar. Si crees que no puedes escribir una historia y necesitas desarrollar tu confianza primero, visita LingualBox y habla con alguno de los tutores en línea. Cuéntale tu historia en inglés y ponlo al borde de su silla.

Por último, déjate inspirar por esta cita de Sue Monk Kidd, una autora best-seller: “Las historias tienen que contarse, o mueren, y cuando mueren, no podemos recordar quiénes somos ni por qué estamos aquí”.


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